Administración Trump pospuso vigencia de la ley de restricción de CT y MRI para Medicare

Representando un problema financiero para el sistema de salud y sus instituciones, Medicare seguiría subsidiando las órdenes de imagenología consideradas innecesarias.

Aun cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en 2014 la ley que regula la expedición médica de exámenes de imagen diagnóstica catalogados “innecesarios” subsidiadas por Medicare, como resonancias magnéticas (MRI por sus siglas en inglés), tomografías computarizadas (CT) y otros de este tipo, solo hasta 2020 se podrá implementar tras la apelación de los médicos de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés).

El hecho implica un golpe sobre la salud de los pacientes al exponerse a procedimientos de radiación y a las finanzas del sistema de salud de los Estados Unidos, como lo considera Gary Young, director de Northeastern University Center for Health Policy and Healthcare Research, en Boston. “Estas tardanzas significan que se realizarán muchos más procedimientos de imagen no apropiados, desperdiciando recursos financieros y sometiendo a los pacientes a servicios que no necesitan”, dijo Young a Kaiser Health News.

La norma busca que los médicos consulten las guías clínicas estandarizadas por la industria médica antes de que Medicare pague por estos exámenes, pero esto será a partir de enero de2020, dos años después de lo previsto.

Entre tanto, los CMS tienen previsto que 2020 sea un “período de prueba”, lo que significa que aun cuando los médicos no revisen las guías, Medicare estaría pagando por el examen y será hasta el 2022 o 2023 cuando comenzarán las penalidades a los médicos.

En julio de 2014 el portal thefiscaltimes.com señaló que el costo de cada imagen diagnóstica se adapta al dispositivo tecnológico empleado, en una “gama de precios” y los hospitales recuperan esos gastos a través de cargos por imágenes. Por ejemplo,explicó que la imagen de un equipo de escáner para CT restaurado podía costar USD 65,000 (para ese entonces) y en un escáner CT más grande y nuevo hasta USD 2,5 millones. Igualmente, señalaba que los precios son ligeramente más altos para las máquinas de resonancia magnética, llegando hasta los USD 3 millones en una máquina nueva.

Los antecedentes

En 2011, una influyente junta asesora del Congreso dio a conocer el aumento en solicitud de MRI, CT y otras imágenes, por lo que recomendaron a los médicos que ordenan más exámenes obtener autorización de Medicare previo a la solicitud.

En ese mismo año, Virginia Mason Health System, en Seattle, creó un sistema que le exigía a sus médicos consultar las guías de escaneos, mediante el cual se podría estudiar y denegar cualquier orden que no reuniera los criterios apropiados, salvo casos particulares. Así se puedo reducir en 23 % los MRI para problemas de la espalda baja y dolores de cabeza.

Es así, que la ley pide al Gobierno Federal que diseñe los parámetros de un sistema para usar las guías y convoque compañías que ofrezcan estos programas que irían integrados a los expedientes electrónicos de salud de los médicos.

Entre los líderes de ese esfuerzo está el Colegio Americano de Radiología, que cabildeó para esta norma en el año de su expedición y ha estado publicando guías de imágenes desde el 1990.

Por su parte, el doctor Craig Blackmore, radiólogo de Virginia Mason, le expresó también a Kaiser Healt News que el manejo de estas guías no sea lo suficientemente efectivo en el sentido operativo: “Mi temor es que sea una gran interrupción en el flujo de trabajo y no muestre beneficio”, manifestó.

 

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